Figuras Literarias
Se denomina figuras literarias a ciertas formas de utilizar las palabras en el sentido de que, aunque son empleadas con sus acepciones habituales (aspecto que las diferencia de los tropos), son acompañadas de algunas particularidades fónicas, gramaticales o semánticas, que las alejan de un uso normal de las mismas, por lo que terminan por resultar especialmente expresivas. Debido a esto, su uso es característico, aunque en modo alguno exclusivo, de las obras literarias.

De forma coloquial, reciben también el nombre de Recursos Literarios, Recursos Estilísticos, Recursos Retóricos, Figuras Retóricas, Figuras del Discurso, etc.

Las figuras, junto con los tropos, constituyen dentro del ámbito de la Retórica, uno de los formantes básicos del ornatus retórico, el constituyente principal de la elocutio.
Las figuras literarias se dividen en dos grandes grupos: las figuras de Dicción y las figuras de Pensamiento.
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Figuras de Dicción
Las figuras de dicción afectan primordialmente a la forma de las palabras, aunque en ocasiones inciden también sobre el significado. Se distinguen cuatro categorías:

· Figuras de metaplasmo,
· Figuras de repetición,
· Figuras de omisión y
· Figuras de posición.

Figuras de Metaplasmo
Las figuras de metaplasmo[1] consisten en la utilización de formas léxicas que serían, en teoría, incorrectas en la lengua ordinaria. Las más conocidas de estas figuras son las licencias métricas.

Las figuras de metaplasmo son las siguientes: prótesis, epéntesis, parágoge, aféresis, síncopa, apócope, diástole o éctasis, sístole, diéresis, sinéresis, sinalefa, ecthlipsis y metátesis.
En una segunda acepción, se denomina metaplasmo al cambio de género; así, hay metaplasmo, por ejemplo, en centinela, o puente, que son femeninos en la lengua antigua y masculinos hoy; más concretamente, se suele denominar también con la palabra metaplasmo al distinto género de una palabra en singular y en plural (latín locus, masculino; loca, neutro).
Figuras de Repetición
Las figuras de repetición consisten en el uso de elementos lingüísticos (fonemas, sílabas, morfemas, frases, oraciones...) que ya habían sido usados en el mismo texto. La repetición no tiene por qué ser necesariamente exacta, por lo que en muchas ocasiones se dan casos de semejanza.

Las Figuras de Repetición
son las siguientes: aliteración, onomatopeya, homeotéleuton, anáfora, epífora, complexio, geminación, anadiplosis, gradación, epanadiplosis, polisíndeton, annominatio (paronomasia, derivatio, figura etimológica, diáfora, políptoton), traductio, equívoco / antanaclasis, paralelismo (Retórica) (isocolon, parison, correlación), quiasmo y commutatio / retruécano.

Figuras de Omisión
Las figuras de omisión consisten en la supresión de un elemento lingüístico necesario, en teoría, para la construcción del texto. Su uso tiende a aligerar la expresión.
Las figuras de omisión son las siguientes: asíndeton, elipsis, zeugma, silepsis y reticencia / aposiopesis.

Figuras de Posición
Las figuras de posición son aquellos procedimientos que se basan en la alteración del orden normal de las partes de la oración.
Las figuras de posición son las siguientes: hipérbaton, anástrofe, tmesis y synchysis / mixtura verborum.

Figuras de Pensamiento
Las figuras de pensamiento afectan principalmente al significado de las palabras. Se distinguen las siguientes categorías: figuras de amplificación, figuras de acumulación, figuras lógicas, figuras de definición, figuras oblicuas, figuras de diálogo, figuras dialécticas (o de argumentación) y figuras de ficción.

Figuras de Amplificación

Aunque la, en latín, amplificatio, no es tanto un desarrollo más por extenso de una idea sino más bien su realce (por un uso especial de la entonación, por ejemplo), en la práctica las figuras de amplificación incluyen técnicas de alargamiento de los contenidos de un texto.
Las figuras de amplificación son las siguientes: expolitio, interpretatio, paráfrasis, isodinamia, digresión y epifonema.

Figuras de Acumulación
Las figuras de acumulación son procedimientos que buscan la adición de elementos complementarios a las ideas expuestas.
Las figuras de acumulación son las siguientes: enumeración, distributio, epífrasis y epíteto.

Figuras Lógicas
Las figuras lógicas son procedimientos que tienen que ver con las relaciones lógicas entre las ideas dentro de un texto; de forma especial, se considera la relación de contradicción o antinomia, por lo que la figura lógica por antonomasia es la antítesis. Como variantes de esta, se encuentran la cohabitación, la paradoja y el oxímoron.

Figuras de Definición

Las figuras de definición (y descripción) se utilizan para reflejar lingüísticamente la esencia o apariencia de los temas tratados (personas, objetos, conceptos...).
Las figuras de definición y descripción son las siguientes: definitio, prosopografía, etopeya, pragmatografía, topografía, cronografía y evidentia / demonstratio.


Figuras Oblicuas
Las figuras oblicuas designan de forma indirecta una realidad utilizando las palabras en sentido apropiado. Constituyen la frontera con los tropos.
Las figuras oblicuas son las siguientes: perífrasis / circunloquio, lítotes y preterición.


Figuras de Diálogo o Figuras Patéticas

Las figuras de diálogo son las propias del estilo directo, pues subrayan el carácter comunicativo del discurso. Se denominan también figuras patéticas pues pretenden incidir afectivamente en el destinatario.
Las figuras de diálogo son las siguientes: apóstrofe / invocación, exclamación, interrogación retórica, optación y deprecación.

Figuras Dialécticas
Las figuras dialécticas o de argumentación son las propias de los debates dialécticos (la disputatio, en latín); se trata de técnicas argumentativas.

Las figuras dialécticas son las siguientes: concessio, correctio, dubitatio, communicatio, conciliatio y distinctio / paradiástole; pueden, además, incluirse aquí las llamadas probationes argumentativas, o pruebas expuestas por el orador para defender su argumentación: simile, argumentum y sententia.

Figuras de Ficción
Las figuras de ficción permiten presentar como reales situaciones imaginarias.
Las figuras de ficción son las siguientes: personificación / prosopopeya, sermocinatio / idolopeya y subiectio / percontatio.


Problemas de clasificación
La división de figuras de pensamiento y de lenguaje es bastante moderna. Así mismo, casi unánimemente se dividen los "tropos" de las "figuras retóricas".

Por su vigencia y por convencernos ampliamente, acogemos la división entre figuras de pensamiento, que afectan al significado de las palabras, y las del lenguaje, que afectan a la forma de las palabras. Sin embargo, no todos están de acuerdo con esta división. La división de Quintiliano se compone de cuatro grupos: las de añadidura (adiectio), las de omisión (detractio), de cambio de orden (transmutatio) y la de sustitución (inmutatio). Esta división ha sido y es, tradicionalmente, la más empleada y considerada como más práctica. La división de las figuras por su función (posición, repetición, cantidad y apelación) es también moderna.
Cualquier división es inevitablemente discutible ya que muchas figuras son en sí mismas, ambivalentes (el calambur es una figura de pensamiento, de lenguaje y fónica, por ejemplo). SIn embargo, la división en figuras de pensamiento y del lenguaje son rigurosamente precisas porque aluden a la naturaleza de la figura y dónde radica su capacidad de "sorprender".

Figuras fónicas
En este pequeño grupo se encuentran los recursos que utilizan la sonoridad de los versos. Son figuras del lenguaje escrito, pero sobretodo oral.

La figura fónica por excelencia es la aliteración que asocia la propia sonoridad de las palabras con el significado de las palabras, lo que las convierte, en cierto modo, en figuras de pensamiento.

Figuras sintácticas
Este grupo es mucho más extenso. Generalmente, se tratan de figuras que juegan con la posición de las palabras. En el lenguaje poético, la sintaxis habitual se altera, siendo en ocasiones confusa. Se puede enfatizar una idea, un verso, o crear secuencias que cohesionan o dispersan el poema. Desde la anadiplosis hasta las complicadas secuencias diseminativas-recolectivas.

La figura sintáctica por excelencia es el paralelismo en todas sus formas, como la anáfora. La repetición de palabras o versos es un recurso fundamental en todas las líricas.

Catálogo Alfabético de Figuras Literarias
Con el objeto de disponer de una visión de conjunto de las figuras literarias, se ofrece a continuación un listado de las mismas por orden alfabético. Aunque propiamente no sean figuras, se incluyen también en el listado los tropos, pues popularmente se incluyen, junto con aquellas, bajo el marbete genérico de "recursos literarios o estilísticos".
A
Aféresis, Alegoría, Aliteración, Anacoluto, Anadiplosis, Anáfora, Anástrofe, Animalización, Annominatio, Antanaclasis, Antífrasis, Antítesis, Antonomasia, Apócope, Aposiopesis, Apóstrofe, Argumentum, Asíndeton, Asonancia.
B
Batología.
C
Cacofonía, Calambur, Captatio Benevolentiae, Catacresis, Circunloquio, Clímax, Cohabitación, Communicatio, Commutatio, Comparación, Complexio, Concatenación, Concessio, Conciliatio, Correctio, Correlación, Cosificación, Cronografía.
D
Datismo, Definitio, Demonstratio, Deprecación, Derivación, Derivatio, Diástole, Diéresis, Digresión, Distinctio, Distributio, Dubitatio.
E
Ecthlipsis, Enálage, Encabalgamiento, Endíadis, Elipsis, Énfasis, Enumeración, Epanadiplosis, Epéntesis, Epífora, Epífrasis, Epíteto, Epifonema, Equívoco, Etopeya, Eufemismo, Evidentia, Exclamación, Expolitio.
F
Falacia patética,Figura etimológica.
G
Geminación, Gradación.
H
Hipálage o Epíteto transferido, Hipérbaton, Hipérbole, Hipotiposis, Homeotéleuton.
I
Idolopeya, Interpretatio, Interrogación retórica, Invocación, Ironía, Isocolon, Isodinamia.
L
Lítotes.
M
Metáfora, Metalepsis, Metátesis, Metonimia, Mixtura verborum.
O
Onomatopeya, Optación, Oxímoron.
P
Palindromía, Parábola, Paradiástole, Paradoja, Paráfrasis, Parágoge, Paralelismo, Parison, Paronomasia, Percontatio, Perífrasis, Personificación, Pleonasmo, Polisíndeton, Políptoton, Pragmatografía, Preterición, Prosopografía, Prosopopeya, Prótesis.
Q
Quiasmo.
R
Repetición, Reticencia, Retruécano.
S
Sarcasmo, Sententia, Sermocinatio, Silepsis, Símil, Simile, Sinalefa, Síncopa, Sinécdoque, Sinéresis, Sinestesia, Sístole, Subiectio, Synchysis.
T
Tautología, Tmesis, Topografía, Traductio.
Z
Zeugma.
Notas
La palabra metaplasmo es un cultismo del griego que significa literalmente "transformación".
Enlaces externos


SIGNIFICADOS Y EJEMPLOS
FIGURAS DE SIGNIFICACIÓN O TROPOS
ANTITESIS OXIMORON
En la antítesis se produce aproximación de dos palabras, frases, cláusulas u oraciones de significado opuesto, con el fin de enfatizar el contraste de ideas o sensaciones. Ejemplo de antítesis son los siguientes versos de Lope de Vega, en un poema que se refiere a la dificultad de consolar a un desdichado: "Fuego es el agua, el céfiro pesado,/ sierpes las flores, arenal el prado". En el oxímoron se produce conjunción de opuestos, como ocurre con el adjetivo "agridulce". Es también el caso de la "música callada" de san Juan de la Cruz. La palabra oxímoron es, ella misma, un oxímoron, ya que deriva del griego oxys, que significa ‘agudo’, y moron, que significa romo.

Antonomasia
Esta figura consiste en servirse de un adjetivo —que funciona como apelativo— o de una perífrasis que sustituyen a un nombre propio, partiendo de la idea de que le corresponde de manera incuestionable. Está muy relacionada con la metonimia y la sinécdoque, dado que implica una relación en la que lo específico (el individuo) es identificado mediante una fórmula genérica (la especie). Así, por ejemplo, Simón Bolívar es el Libertador; Jesucristo es llamado el Salvador; Aristóteles, el Estagirita; Alfred Hitchcock, el maestro del suspense. La antonomasia también incluye el procedimiento contrario: muchos nombres propios se han convertido en representación de los atributos del personaje originario y se utilizan como sustantivos comunes. En este caso, lo genérico es sustituido por lo individual. Así ocurre con ‘donjuán’, ‘quijote’, ‘celestina’, ‘hércules’, ‘tarzán’.


Aliteración
Consiste en la repetición de un mismo sonido en un verso o una estrofa. Este sonido es acorde con el sentido de dichos versos. Así, se emplean sonidos líquidos con la brisa, el susurro (letra "s") o ásperos para rocas, ruido, etc... Es un recurso muy teatral y forma parte del leguaje oral, y no escrito.

Con el ala aleve del leve abanico (Rubén Darío)

En este ejemplo se comprueba la conexión entre sonoridad y significado. El abanico se mueve muy levemente, despacio, silenciosamente, por lo que se repite un sonido suave como el de la letra "l".

El ruido con que rueda la ronca tempestad (Zorrilla)

Onomatopeya
Es la otra figura fónica por excelencia. También presente en la prosa y el lenguaje coloquial, consiste en sustantivar un sonido con un parecido en dicho sustantivo (el "tic-tac" del reloj). Sin duda, la onomatopeya es más arbitraria de lo que se supone; esto queda patente en las diferentes maneras de trascribir el ladrido de un perro o el "quiquiriquí" de un gallo en los distintos idiomas.

Una torrentera rojiza rasga los montes (Azorín)

Es frecuente encontrar onomatopeyas en las aliteraciones, por la conexión sonido-significado de la que antes hablamos.

Similicadencia
También llamada asonancia, es una figura de repetición de sonidos. Consiste en colocar dos palabras que rimen al menos asonantemente. Es un rima ente dos palabras en contacto.

Con el ruido del mirlo se besaron

Paronomasia
No se trata de una figura exclusivamente de lenguaje, como tampoco lo es la aliteración. Tanto ésta como la paranomasia pueden ser figuras de pensamiento pues son ambas cosas a la vez. La paronomasia consiste en colocar dos palabras muy similares en escritura y pronunciación (sobretodo en la pronunciación) pero que significan cosas completamente distintas. El juego de palabras destaca la semejanza-diferencia de estas palabras.

Vendado que me has vendido (Góngora)

Calambur
Igualmente, es una figura de lenguaje pero también de pensamiento. No obstante, sigue siendo el factor fónico el determinante para nuestra clasificación. El Calambur también es un juego de semejanza-diferencia. En esta caso, se juntan en dos versos una repetición idéntica de sonidos pero en distintas palabras (incluso diferente número de palabras).

Si el Rey no muere
el Reino muere (Alonso de Ledesma)

Con dados ganan condados (Góngora)

Dilogía
Tanto la paronomasia como el calambur como la dilogía son parientes (semejanza-diferencia). En este caso se repite la palabra escrita y oralmente idéntica, pero con distinto significado.

Cruzados hacen cruzados,
escudos pintan escudos (Góngora)


Comparación o símil
El símil establece un vínculo entre dos clases de ideas u objetos, a través de la conjunción comparativa ‘como’: "tu cabello sombrío/ como una larga y negra carcajada" (Ángel González); ‘cual’ y fórmulas afines como ‘tal’, ‘semejante’, ‘así’; flexiones del verbo ‘parecer’, ‘semejar’ o ‘figurar’. También deben tenerse en cuenta aquellos términos que indican parentesco o imitación. Entre otros ejemplos, se encuentra el tópico literario clásico del "sueño hermano de la muerte"; los versos de Luis de Góngora "Negro el cabello, imitador undoso/ de las obscuras aguas del Leteo"; o los de Francisco de Rioja "Pura, encendida rosa,/ émula de la llama que sale con el día". La aposición también puede establecer una relación comparativa, como en este texto de Jorge Luis Borges: "esa ráfaga, el tango, esa diablura".
Concepto
Metáfora elaborada, a menudo extravagante, que establece una analogía entre cosas totalmente disímiles. El uso de conceptos es especialmente característico de la poesía metafísica inglesa del siglo XVII y ha dado el nombre al conceptismo español (véase Barroco: Culteranismo y conceptismo), representado especialmente por Francisco de Quevedo y por Baltasar Gracián. La imagen de la ‘plaga’ le sirve a Quevedo para hacer una analogía entre langostas y letrados: "y todos se gradúan de doctores, bachilleres, licenciados y maestros, más por los mentecatos con quien tratan, que por las universidades; y valiera más a España langosta perpetua que licenciados al quitar".

Eufemismo
Sustitución de un término o frase que tiene connotaciones desagradables o indecorosas por otros más delicados o inofensivos. Puede rozar a veces el lenguaje pretencioso o lisa y llanamente cursi, tendencia que el mismo Quevedo ridiculiza en La culta latiniparla (llamar "calendas purpúreas" a la menstruación). Tiene también connotaciones irónicas, como cuando designa ese lugar "donde la espalda pierde su honesto nombre". Sirve, en muchos casos, como refuerzo de la doble moral y atenuación de los prejuicios: "una mujer de color" (negra); "la tercera edad" (la vejez). Una fórmula heredada de la edad media para designar la homosexualidad, el "pecado nefando" (el pecado que no debe mencionarse), se convirtió en el amor que no osa decir su nombre (Oscar Wilde) o el "amor oscuro" (Federico García Lorca).

Hipérbole y lítotes
La hipérbole consiste en exagerar los rasgos de una persona o cosa, ya por exceso ("veloz como el rayo" o "Érase un hombre a una nariz pegado", Francisco de Quevedo), ya por defecto ("más lento que una tortuga" o "¿Qué me importaban sus labios por entregas...?", Oliverio Girondo), y que lleva implícita una comparación o una metáfora.
La lítotes (o lítote o litotes), también llamada atenuación, consiste en decir menos para decir más. El procedimiento de la disminución es complementario del aumento propio de la hipérbole. Es muy frecuente en la lítotes el recurso de la negación: "no fue poco lo que hablaron" o, como en el siguiente ejemplo de Miguel de Cervantes: "Vio (D. Quijote) no lejos del camino una venta que fue como si viera una estrella que no a los portales, sino a los alcázares de su redención le encaminaba". A veces la entonación marca el énfasis de la lítotes. Después de una enumeración de esfuerzos y actividades realizadas, el emisor pregunta: "¿Te parece poco?", con lo que se aproxima a la ironía.

Metonimia y sinécdoque
Uso de una palabra o frase por otra con la que tiene una relación de contigüidad, como el efecto por la causa (la "dolorosa", por la cuenta que hay que pagar), lo concreto por lo abstracto ("unos nacen con estrella..."), el instrumento por la persona que lo utiliza ("una de las mejores plumas del país" por un escritor determinado) y otras construcciones similares. Borges cita dos ejemplos de Lugones: "áridos camellos" y "lámparas estudiosas", y uno de Virgilio: "Ibant obscuri sola sub nocte per umbras" (Iban oscuros bajo la noche sola entre las sombras). En todos ellos puede hablarse de desplazamientos metonímicos. El efecto metonímico puede observarse en los cuadros del pintor Giuseppe Arcimboldo, en los que cada personaje es retratado a través de los objetos que representan su función: el busto de El bibliotecario está formado por libros, por ejemplo.
Mientras que la metonimia se rige por relaciones de contigüidad, en la sinécdoque dominan las de inclusión: el todo por la parte, la parte por el todo, la especie por el género y viceversa, el singular por el plural. Puede estudiarse, como todas las demás figuras, en otras artes y no sólo en la literatura: la mano que aprieta el gatillo (es una parte del todo, persona), los pies suspendidos del ahorcado.

Paradoja
Enunciado que resulta absurdo para el sentido común o para las ideas preconcebidas. Ejemplos: "vivo en conversación con los difuntos/ y escucho con mis ojos a los muertos" (Quevedo); "murió mi eternidad/ y estoy velándola" (César Vallejo).
Personificación
Representación de objetos inanimados o ideas abstractas como seres vivientes. Es frecuente en la fábula. Hay personificación en: "La memoria tocará las palabras que te oí" (Andrés Sánchez Robayna) y en "Como una mariposa/ la viola apenas viola/ el reposo del aire (Ángel González).
Sinestesia
La sinestesia consiste en la unión de dos imágenes que pertenecen a diferentes mundos sensoriales, como "verde chillón", donde lo visual se une con lo auditivo. Algunos estudiosos la consideran una variante de la metáfora
El grupo de figuras retóricas de pensamiento es muy heterogéneo. Sin embargo, podemos establecer conexiones. El juego de estas figuras es un ejercicio de asociación, con distintos resultados: positivos, conflictivos, desproporcionados o paradójicos.

Hipérbole
Se trata de una exageración generalmente acompañada de un símil. La hipérbole es un recurso muy frecuente en poemas satíricos pero también en poemas amorosos o laudatorios. Esta figura refleja como ninguna el subjetivismo de la poesía.

Yace, en esta losa dura,
una mujer tan delgada
que en la vaina de una espada
se trajo a la sepultura
(Baltasar de Alcázar)

Pleonasmo
Consiste en añadir un término redundante y obvio, que sirve para aseverar la afirmación y recalcar una misma idea. La diferencia entre el pleonasmo y la redundancia involuntaria radica en la intencionalidad del autor y, por otro lado, los resultados.

Ya ejecuté, gran señor,
tu justicia justa y recta
(Tirso de Molina)

Paradoja
Es una del figuras más complejas y sutiles. Consiste en una afirmación a simple vista absurda que dice algo razonable y cierto en un grado inmediato de abstracción. Se produce un conflicto entre lo dicho y lo no dicho, pero también dicho, entre lo explícito y lo implícito.

El que ha ofendido a otro nunca le perdona (Quevedo)

Antítesis
Consiste en contraponer dos palabras, imágenes o conceptos que se contradicen. Este juego de contrastes dan mayor fuerza y relieve a las imágenes contrapuestas en un paso brusco del frío al calor.

Cuando quiero llorar, no lloro;
y a veces lloro sin querer (Rubén Darío)

Oxímoron
Esta figura es una mezcla de la paradoja y la antítesis. Consiste en una antítesis paradójica. Como dijimos, la antítesis son dos conceptos que se contradicen. En el oxímoron la contradicción toma un matiz positivo, un resultado paradójico: "clamoroso silencio", "dulce tormento".

Hoy es siempre todavía (Antonio Machado)

Prosopopeya
Consiste en una personificación, convirtiendo a seres inanimados en animados y a los animales en personas. Esta figura tan aparentemente trivial es una de las más antiguas de la literatura y es la base de las fábulas. De este modo los paisajes sienten y los animales poseen las virtudes y defectos humanos.

oh prados y verduras,
de flores esmaltado,
decid si por vosotros ha pasado
(San Juan de Cruz)

Lítote
Se trata de una negación atenuadora. Un eufemismo que consiste en que, negando la virtud, se afirma el defecto. Es decir: "esto no está muy bien" significa que "esto está mal".

Perífrasis
También llamado circunloquio consiste en eludir decir directamente lo que se desea decir dando un "rodeo" evitando las palabras "clave".

Estando en el lugar aquel,
me encontré con quien fue tu amigo
y ajustamos cuentas
(busqué a quien te ofendió y le maté)

La metáfora y los tropos

El grupo de figuras retóricas por antonomasia es la de sustitución, en la que las palabras simbolizan una imagen o concepto superior a su significado sintáctico. También llamados tropos, son por tanto, los casos en los que se produce un cambio de significación en las palabras.

El símil o comparación
La comparación no es un tropo, pues no desaparecen ni el referente ni el referido. Es decir, se expresa que el elemento A se parece al B, sin omitir el primer elemento, A. Sin embargo, la comparación es la raíz de los tropos. Existen distintos procesos de comparación que dan lugar a distintas figuras:

Es manso como un corderillo
(manso A = corderillo B)

Metáfora
Consiste en una comparación sin dejar constancia gramatical del símil ("es como", "se parece a", etc). La palabra "metáfora" significa en griego "trasposición" y en ella se identifica el elemento real A directamente con el elemento imaginario B. Existen distintos esquemas de metáforas:

A es B ella es un manojo de nervios
B de A (B=A) tocando el tambor del llano (el llano es como un tambor)
A: B/A, B El amor, herida mortal
B (en lugar de A) Su luna de pergamino (pandereta)



Metonimia
Es una figura también común en el habla coloquial. Se trata de una identificación por contigüidad. Así, se designa a un jugador de fútbol "numero siete" por el número de su camiseta, "España" por "selección española de fútbol", etc... Existen también muchos tipos de matonimia, algunos de ellos son:

Efecto y causa el disparo rebotó en la pared
Continente y contenido me tomé una copa
autor y obra en mi casa tengo un Dalí

Sinécdoque
Consiste en una metonimia muy característica en la que una parte sustituye a un conjunto más amplio o, al contrario, un conjunto por una parte concreta.

La ciudad le recibió cálidamente (personas de la ciudad)

Símbolo y la alegoría
Esta figura no compara por un parecido más o menos plástico, o por contigüidad y familiaridad, sino por convención social. Es decir, "todos" saben que al citar "la sagrada cruz" se refiere a la crucifixión de Cristo o que la paloma simboliza la paz.

Paloma blanca, ven a mí

Anadiplosis
Se trata de una figura pura mente formal, si bien realiza una función enfática. La anadiplosis consiste en una repetición de la última palabra en la primera palabra del verso siguiente. Como variante, existe la encadenación a través del uso de la anadiplosis en todos los versos. Es una figura de repetición.

Oye, no temas, y a mi ninfa dile,
dile que muero (Villegas)

Epanadiplosis
Es otra figura exclusivamente formal, con el mismo valor enfático que la anadiplosis. En este caso consiste en comenzar y terminar un mismo verso con la misma palabra. Es también una figura de repetición.

Verde que te quiere verde (García Lorca)

Anáfora
Se trata de una figura de repetición. Consiste en comenzar varios versos con la misma palabra. Es el primero de los paralelismos. La anáfora cohesiona ideas del propio poema además de darle musicalidad. Es una figura puramente formal y de repetición.

Salid fuera sin duelo,
salid sin duelo, lágrimas corriendo
(Garcilaso de la Vega)

Epífora
La epífora es hermana de la Anáfora. En este caso, los versos no empiezan, sino que acaban con la misma palabra. Es, por tanto, figura de repetición.

¿Está usted aburrido?
Me parece que está usted muy aburrido (Alberti)

Simploque
Consiste en la combinación de la anáfora y la epífora, es decir, dos versos empiezan y acaban igual. Es otra figura de repetición.

El mar. La mar.
El mar. Sólo la mar. (Alberti)
Paralelismo
Figura de repetición por antonomasia, consiste en la repetición de estructuras similares o idénticas. El paralelismo está abierto a cambios y dichos cambios de una parte de la secuencia repetida constituye las variantes del paralelismo.

Que te amo con el alma
que te quiero con el corazón
(que te + verbo + con el + sustantivo)

Quiasmo
Es una variante del paralelismo y por tanto una figura de repetición. Consiste en cruzar los elementos del paralelismo, tendiendo a la simetría de dichos elementos. Puede considerarse en cierto modo una figura de pensamiento, al ser un juego de relación más complejo que el paralelismo.

quitan gusto y celos dan (Tirso de Molina)
(verbo-CD, CD-verbo)

Polisíndeton
Es otra figura de repetición que, si bien puede parecer redundante, es enfática. Consiste en la repetición continuada de una conjunción coordinante (fundamentalmente la "y").

Hay un palacio y un río,
y un lago, y un puente viejo (Juan Ramón Jiménez)

Asíndetón
Es la figura opuesta al Polisíndeton. Consiste en suprimir las conjunciones coordinantes. Es una figura de rotura y no de repetición.

Acude, corre, vuela (Fray Luis de León)

Reduplicación
Es una figura de repetición muy sencilla, con un valor enfático y generalmente apelativo. Consiste en repetir una palabra, una tras otra, para recalcar dicha palabra


Correlación diseminativa-recolectiva
Es una figura de repetición compleja, pero muy presente en la poesía española. Se trata repartir palabras a lo largo del poema para relacionarles todas juntas al final del poema. Véase en este ejemplo:

Tengo un libro de Francis Jammes
bajo una rosa de la tar-

de. El agua llora en mi cristal.
Tarde de invierno, lluvia en paz.

¡Ay! ¿nadie quiere perfumar
esta divina soledad?

Mi alma estará de par en par,
todo será triste y carnal.

¡Olor a libro, a rosa, a tar-
de, a carne, a alma, a lluvia en paz!
(Juan Ramón Jiménez)

Hiperbaton
Es la figura de ruptura por antonomasia. Consiste en la ruptura del orden habitual de la estructura sintáctica de la oración.

Del salón en el ángulo oscuro (Bécquer)

Elipsis
Es una figura de omisión. Consiste en omitir una parte sintácticamente necesaria, obligando al lector a sobreentenderla. Si bien es una figura de lenguaje, ésta es algo más ambigua y puede ser considerada de pensamiento.

La (hora) del alba sería... (Cervantes)


BIBLIOGRAFIA

"http://es.wikipedia.org/wiki/Figuras_literarias"


Biblioteca de Consulta Microsoft ® Encarta ® 2004. © 1993-2003 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.
http://www.monografias.com/trabajos7/orat/orat2.shtml
Enciclopedia GER . tomo XX
Enciclopedia GER. Tomo XVII
Retórica Forense. Luis Antonio de la Lama.
Oratoria. Krell H. y A. ILVE,. Lima – Perú.
http://www.filosofia.tk/versoados/figuras_metafora.htm

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